Tradicionalmente se ha considerado que los antidepresivos no generan síndrome de retirada. Se han pasado por alto síntomas como «ansiedad, sollozo, mareo, dolor de cabeza, aumento del sueño, insomnio, irritabilidad, mioclonías, nausea, descargas eléctricas, temblor, síntomas pseudo-gripales, alteración del equilibrio y problemas sensoriales». En este artículo se revisa la evidencia al respecto. Concluye que los antidepresivos producen tolerancia, dependencia y síndrome de retirada. Por tanto, su prescripción debe tenerlo en cuenta, en lugar de negarlo.

Traducción realizada por Juan Erviti, originalmente publicada en el blog Salud y Fármacos.